Realizar diagnósticos mecánicos, eléctricos y electrónicos.
Detectar fallas en motor, frenos, suspensión, transmisión y dirección.
Dar mantenimiento preventivo y correctivo a los vehículos.
Cambiar aceite, filtros, balatas, bujías y otras piezas.
Reparar sistemas de encendido, enfriamiento y combustible.
Revisar y reparar baterías, luces, sensores y cableado.
Usar herramientas y escáner automotriz para detectar fallas.
Hacer pruebas de funcionamiento después de cada reparación.
Mantener limpia y ordenada el área de trabajo.
Cumplir normas de seguridad y cuidado del vehículo del cliente.
Informar al cliente o supervisor sobre el estado de la unidad.
Llevar control de refacciones y materiales utilizados.