Desarrollar el potencial del equipo de ventas.
Promover un ambiente de trabajo positivo.
Identificar y resolver desafíos proactivamente.
Adaptar las estrategias de ventas.
Generar relaciones sólidas con clientes y proveedores.
Establecimiento de objetivos específicos para el departamento promotoría.
Seguimiento de métricas de rendimiento.
Entrenamiento, asesoramiento, capacitación y motivación del equipo.
Gestión de inventario.